jueves, 30 de septiembre de 2010

COSAS QUE ENCUENTRO Y ME GUSTAN

15/09/2007 2:25:58
Le hablo al viento

Dijo el hombre puntual al hombre atrasado
¿Donde has estado?
He estado aquí y he estado allí
y he estado entre ambos.

e of PoseidonLe hablo al viento
Mis palabras se dispersan
Le hablo al viento
El viento no oye
El viento no puede oír.

Estoy en el exterior mirando el interior
que veo
Mucha confusión,desilusión,
Todo a mi alrededor.

Tu no me posees
No me impresionas
Solo me disgustas
No puedes instruirme o conducirme
Solo hacerme perder el tiempo.

Le hablo al viento
mis palabras se dispersan
le hablo al viento
El viento no oye
El viento no puede oír.




Epitafio

La pared sobre la que escibieron los profetas
se está resquebrajando.
Sobre los intrumentos de muerte
brilla resplandeciente la luz del sol.
Cuando cada hombre se desgarre
entre pesadillas y sueños,
¿es que nadie depositará la corona de laurel,
mientras el silencio ahoga los gritos?

Entre las puertas de hierro del destino
fueron sembradas las semillas del tiempo,
y regadas por las acciones de aquellos
que conocen y que son conocidos;
La sabiduría es un amigo mortal
cuando nadie fija las reglas
veo que el destino de toda la humanidad
está en manos de locos.

La confusión será mi epitafio.
mientras me arrastro por un sendero roto y resquebrajado.
Si logramos llegar nos podremos sentar a descansar
y reír.
Pero me temo que mañana estaré llorando.
sí, me temo que mañana estaré llorando.






Niña de la luna

Llámala niña de la luna
Baila en el remanso del río
Solitaria niña de la luna
Sueña a la sombra
Del sauce.

Habla a los árboles
De la extraña telaraña
Duerme en los peldaños de la fuente
Saluda con su varita de plata
La canción de los pájaros nocturnos
Aguardando al sol de la montaña

Ella es una niña de la luna
recolectando las flores de un jardín
Hermosa niña de la luna
a la deriva sobre los ecos de las horas.

Ondula sobre el viento
En su lácteo camisón
Deja caer piedrecitas sobre el reloj de sol
Juega al escondite
Con los fantasmas del alba
Espera la sonrisa del niño del sol.







La corte del rey carmesí

Cadenas corroídas de lunas en prisión
Destrozadas por el sol.
Ando por un camino, cambian los horizontes
Ha comenzado el torneo.
Toca su canción el flautista púrpura,
Y el coro canta con dulzura;
Tres canciones de cuna en lengua ancestral,
En la corte del rey carmesí.

El guardián de la ciudad
pone cerrojos a los sueños.
Aguardo en la puerta de los peregrinos
Sin plan preconcebido.
Salmodía la reina negra,
La marcha fúnebre.
Sonarán las quebradas campanas de bronce;
Convocando a la hechicera del fuego
A la corte del rey carmesí.

El jardinero planta un árbol
Mientras está pisando una flor.
Persigo el viento de un barco de prismas
Para probar lo dulce y lo ácido.
El malabarista eleva la mano
Y comienza a sonar la orquesta,
Al lento compás de la rueda del molino
De la corte del rey carmesí

Lloran las viudas en las dulces mañanas grises
Los sabios se cuentan chistes
Corro al alcance de señales de presagio
Que justifiquen el engaño.
El bufón amarillo no actúa
Pero tira suavemente de los hilos
Y sonríe cuando bailan los títeres
En la corte del rey carmesí.



Paz: Un principio

Soy el océano
Con luz de llama
Soy la montaña
Me llamo Paz.
Yo soy el río
Acariciado por el viento
Yo soy la historia
Que nunca se acaba.





Imagenes de una ciudad

Cara fría de hormigón revestido de acero
Rígido chasquido cortante de cristal por ojo
Grito y rayo de luz brillante, freno y chillido
Rueda de neón roja blanca verde y blanca.

Sueño de amor carnal caza la piel perfumada
Mano grasienta y diente que oculta el oropel del pecado
Picante suerte de danza sobre hielo y sonrisa nauseabunda
Máquina tragatiempo de cartón para girar y sudar.

Bastón de ciego y ciego borracho que no ve
Boca seca y lengua muerta que no habla
Sueño de hormigón y carne en un roto cascarón
Perdida el alma y la huella, perdido en el infierno.





Cadencia y cascada

Cadencia y cascada
Apartaron a un tal Jade
A un rincón
Mientras su público jugaba
Le susurraron, suspiraron, "Úsanos también:
Sólo a ti servimos".

Deslizándose perplejo
Sobre el vino de la corriente
Miraba con ojos pálidos
Mientras le caía el velo.
Triste cortesano de papel
Sólo un hombre hallaron.

En la caravana hotel
Donde cae la moneda descifrada
Según las reglas del juego
Cadencia pringada de amor
Lame su mano enguantada
Cascada besa su nombre.

Triste cortesano de papel
Lo supo sólo un hombre.






En la estela del Poseidón

La prole de Platón de ojos fríos de hiedra
Atrapa la verdad del núcleo a la corteza.
El arlequín inventa juegos insensatos
Gracias burlescas vestidas de papagayo.
Dos mujeres lloran, Doña Escarlata Pantalla
Vierten una súbita lluvia teatral
Mientras en su sueño oscuro la Reina de Medianoche
Sabe de todos los males de los hombres

En el aire, el fuego, la tierra y el agua
El mundo en la balanza.
Aire, fuego, tierra y agua
Balanza de cambio.
El mundo en la balanza.
En la balanza.

Los reyes del obispo tuercen el filo del juicio
Graban las sepulturas sin nombre con la palabra "Fe".
Cosecha de brujas que acaparan ceniza y arena
Tensan sogas y cadenas para esclavos
Que temen las palabras fermentadas junto al fuego
Y luego surgen para aguar la fiesta,
Mientras sonríe el loco del atrio
Pues a él le importa menos

Las manos de los héroes apuran piedras por sangre
Para afilar los cuchillos de escamar.
Los magos están ciegos por la luz de las visiones
Atrapan la muerte por temor a la vida.
Sus hijos se arrodillan frente a Jesús, hasta que
Aprenden el precio de los clavos;
Mientras nuestra madre tierra
Aguarda serena en la balanza.




I


Paz: un fin

La paz es palabra
Del mar y del viento.
La paz es pájaro que canta
A tu sonrisa.
La paz es amor
Del enemigo cual amigo;
La paz es el amor que das
A un niño.

Cuando me buscas
Miras a todas partes
Excepto a tu lado
Cuando te buscas
Miras a todas partes
Pero no dentro de ti.

La paz es un arroyo
Del corazón del hombre
La paz es un hombre
Tan amplio como el alba.
Es la paz amanecer
Del día sin fin;
La paz es un fin, como la muerte
De la guerra.







Dama del agua danzante

Hierba en tu pelo
tendido como un león a sol
Humedeciendo siempre
tu boca con la lengua
Sirviéndome el vino, tus ojos enjaularon a los míos, ardientes
Al tocar tu cara se extraviaron mis dedos, conociéndote
Te llamé Dama del Agua que baila.

Hojas de otoño
traídas por el viento hasta el fuego donde me colocaste
Quemaron hasta ser ceniza como mis días parecen quemar.
Aún te siento con tus ojos siempre ardientes
Horas del recuerdo, sal, tierra y flores inundándote.
Adiós, mi Dama del Agua que baila.






Libro del sábado

Si pudiera engañarte
olvidando el juego
Cada vez que intento olvidarte
te ríes de la misma forma.

Porque mis ruedas nuncan tocan el suelo
y la mezcla de mentiras que decimos
vuelven a mis espaldas para apesadumbrarme.

Repartimos cartas sobre la mesa
con el revés de las manos
y sudo porque me guste tu gente
los chicos de la banda.

Los recuerdos se desvanecen
regresando para alegrar la riña
en el enredo nocturno y el sonido de la luz diurna.

Todo es perfecto por la mañana
durmiendo a tu lado
Despertaré a la tripulación
del crucero bananero.

Responde como una limusina
renacida sobre la pantalla silenciosa
al aliento entrecortado del ayer.

Socorrer al necesitado
Escenas increíbles
Te creeré en el futuro
Tu vida y sueños de muerte.

Como el calvario de la desesperación
ocupan su lugar en el cabello de la señora
por el favor de convertirse en dulce dieciseisañera.

Haces que mi vida y mi tiempo
sea un libro de tristes sábados
y tengo que elegir.





Angel caído

Lágrimas de alegría cuando nace un hermano
Nunca más solo desde aquel tiempo
Diecisiete años a través de riñas de cuchillo y peligro
Extrañamente, ¿por qué su vida y no la mía?

Llanto en la línea de horizonte del lado Oeste
Ángel caído muriendo
Arriesgando la vida para ganarse el dinero

Tiempo de vida usado en las calles de una ciudad
Nos hace ser la gente que somos
Hoja fustigante golpea en un décimo de segundo
Mejor volver al automóvil

Ángel caído
Ángel caído

Línea de horizonte del lado Oeste
Llorando por un ángel agonizante
Vida expirando en la ciudad

Nieve blanca en el margen de las calles
de una fría New York City
Manchado con su sangre si todo ha sido mal
Enfermo y frío azul enfermo y salvaje
Sólo Dios sabe por cuánto tiempo

Ángel caído....





Sin Estrellas

Día de un atardecer ofuscante
Oro a través de mis ojos
Pero mis ojos sólo apenas ven
Bilblia negra y sin estrellas

Caridad de un viejo amigo
Cruel sonrisa retorcida
Y la sonrisa me muestra signos vacíos
Biblia negra y sin estrellas

Cielo azul ceniza helado
Se vuelve gris
A una esperanza gris que todo parece ser
Biblia negra y sin estrellas





Latido

Necesito sentir tus latidos
latidos cercanos que sienten como los míos
todos míos

Recuerdo el sentimiento
mis manos en tu pelo
manos en tu pelo
recuerdo el sentimiento
del ritmo que creamos
el ritmo que creamos

Necesito aterrizar alguna vez junto a tí
sentir tus latidos, tus latidos
junto a mí

No hay comentarios: